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sábado, 10 de enero de 2009

Google Chrome avanza.

Estaba leyendo otro artículo más sobre el constante y acelerado retroceso del IE y se me ocurrió chequear nuevamente en las visitas a este blog.

Por supuesto es un universo muy pequeño y muy sesgado. De todas maneras recuerdo que un par de semanas después del lanzamiento de Chrome éste se ubicaba en torno al 3%.

Ahí va:

navegadores

Un brutal 12% entre el 10 de diciembre y el 9 de enero. Tendría que hacer un análisis más profundo, pero a ojo de buen cubero creo que le ha mordido más a Firefox que al IE. ¿Es igual en sus blogs?

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Ubiquity, Google Chrome, IE 8

Aplacada (apenas) la tormenta del nuevo-celular-que-no-quiero-ni-mencionar (aunque ya lo hice) tuvimos un par de días de relativa calma bloggera, parece.

En ese contexto estaba procrastinando algún comentario sobre Ubiquity, el nuevo add-on para Firefox (no sé si es exactamente un add-on, no me maten si no lo es). Ni se me hubiese pasado por la cabeza mencionar la beta del IE 8, por considerar al IE ya completamente ajeno a mi existencia (ver Firefox...) y por cierto cansancio ante tanto blog recolector de novedades que salen por ahí (prefiero linkear imágenes graciosas, buscar soberanas estupideces o escribir las mías).

Pero en el medio saltó como una bomba el tema del nuevo navegador de Google (¿el comic book de presentación se filtró por el despacho de correo? Difícil de creer...) y aquí estamos.

Realmente se pone interesante la escena. Por un lado Enrique Dans hace un análisis tal vez un poco apresurado pero no por ello menos interesante, por el otro las primeras opiniones sobre el navegador son bastante sorprendentes y tengo que coincidir con ellas. Una rápida prueba a ojo en la oficina lo muestra como un auto de carreras de F1 al lado de... digamos una Ferrari y una carreta, se imaginarán ustedes cuál es cuál.

Digo que se pone realmente interesante porque si la visión de Enrique (¿te puedo tutear?) es correcta, estamos ante tres visiones diferentes de la experiencia web. ¿Por qué digo esto? Por UbiqityUbiquity (apenas si lo sé escribir bien y ya me voló la cabeza).

Si no lo han instalado, háganlo en este preciso instante, y después hablamos:

Si bien al principio parece muy "cool", "lindo" e "impresionante" (en términos gráficos más que nada) basta usarlo "en serio" (es decir, sin ánimos de probarlo ni nada por el estilo, simplemente haciendo lo que sea que hacemos todos los días con el navegador) por un par de días para que cambie completamente nuestra forma de navegar.

Ha cambiado tanto mi forma de utilizar el navegador que no creo que tenga vuelta atrás. La atención se mantiene siempre centrada en la actividad principal, y todo gira alrededor de eso. Si estoy escribiendo un mail y quiero incrustar una página, la busco sin abandonar el mail. Si estoy mirando una página y la quiero enviar por mail lo hago, y el foco pasa al mail y vuelve a la página (o nunca sale de la página, en realidad) de una forma natural. Tanto es así que me ha llevado a meter los dedos y crear un par de comandos. Si logro afinar alguno los posteo.

En fin, para cerrar este post "de actualidad" los dejo con la recomendación de probar Ubiquity, porque creo ver que representa más un cambio de dirección que una mejora... ¿cómo se podría extrapolar ese concepto a otro tipo de sistemas? Al fin y al cabo, si se masifica los usuarios podrían pretenderlo en todo tipo de aplicaciones...

martes, 29 de julio de 2008

Firefox, la competencia, nuestros errores y sus aciertos.

Firefox 3

Tengo que reconocer que soy un cabeza dura. He sido usuario de Internet Explorer desde siempre. Nunca usé Netscape, nunca usé Opera ni Safari ni ningún otro, salvo ocasionalmente en algún cibercafé o en la computadora de algún conocido.

Los detractores más fanáticos de Microsoft se estarán preguntando ¿por qué? ¿nunca te aburriste de los cuelgues, la lentitud, los mensajes delirantes? Bueno, como dije al principio de este artículo, soy un cabeza dura.

La verdad es que a mí me interesa surfear la red, no ir probando todo lo que va saliendo por allí. Una vez que encuentro un programa que cubre mis modestas necesidades, ya no busco más. Y con esta excusa siempre me mantuve fiel al bendito IE a través de todas sus versiones.

Hasta que este fin de semana me harté. Esta es una pequeña reseña de cómo un producto de software puede perder a uno de sus más fieles usuarios.

La historia debe haber comenzado a principios de este año, sin que yo me diese cuenta. Imagínense que luego de una vida de fidelidad uno no se divorcia de un día para el otro. Todo comenzó cuando Google compró Writely y lo transformó en Google Docs.

Comencé utilizando Google Docs como un repositorio. Es decir, editando offline luego subir el archivo. Los retoques o actualizaciones posteriores, casi siempre muy acotadas, sí las hacía online.

Pero de un tiempo a esta parte comencé a crear mis documentos en Google Docs directamente online, atraído por las herramientas de colaboración, que son fantásticas. Si bien de vez en cuando se produce alguna que otra colgadura, la verdad es que jamás había perdido ni una sola letra o número...

... hasta hace un par de semanas. Lo que sigue no tiene ningún tipo de base científica o de investigación previa. Es mi pura percepción como simple usuario el hecho de que desde hace un par de semanas el IE comenzó a funcionar realmente mal con Google Docs. Si bien en un principio lo atribuí a problemas de lentitud en la conexión, luego me dí cuenta de que el proceso del IE comenzaba a "comerse" toda mi memoria, colgándose de vez en cuando varios segundos en alguna tarea que llevaba mi procesador al 100% sin ningún motivo.

Los problemas empeoraron cuando, hace una semana más o menos, comencé a utilizar Google Reader. Tendré apenas una veintena de blogs en mi lista (no sé si la cantidad tendrá alguna relación con todo esto), pero eso era suficiente para que el IE durmiese una pequeña siesta, "casualmente" (post hoc ergo propter hoc) antes de que el Reader actualizara algo.

Juro que tengo configurado "Iniciar cada ventana del IE en un proceso separado" (claro que desde la aparición de la funcionalidad de los tabs esto no tiene mucha injerencia, ya que no suelo abrir más de una ventana), pero el hecho es que primero en forma esporádica pero luego cada vez más frecuentemente las colgadas del IE tiraban abajo al explorador de Windows, cerrándome también otras ventanas (carpetas abiertas, otras páginas...).

Me encontré a mi mismo en la costumbre de cerrar el Google Reader para acceder a Google Docs y viceversa. Hasta que, como despertando de un sueño profundo, pensé "¿qué estoy haciendo? No debería acostumbrarme a esto. No hay razón por la cual no pueda tener dos o tres o 10 pestañas abiertas con páginas dinámicas de actualización frecuente si es que tengo ganas".

Me dí cuenta de que le estaba tolerando al IE una incomodidad que no le tolero ni a la aplicación web que estoy desarrollando en mi trabajo.

¿Por qué Firefox? Supongo que por lo del "download day" y todo el marketing alrededor de eso. También porque sé (no vivo en un zócalo) que es el segundo navegador más utilizado.

En resumen: Microsoft tiene mucho que aprender. En menos de 10 minutos tenía mi navegador instalado, paquete de idioma español, dos o tres plugins que me gustaron, el Google Toolbar... y todo con una naturalidad, velocidad y comodidad asombrosas.

¿Qué es lo que más me ha impresionado en estos primeros días de uso?

  1. La diferencia de velocidad es impresionante a simple vista.
  2. La no-intromisión en mi experiencia como navegante. Los ofrecimientos de descargas de plugins, advertencias y demás fueron siempre oportunos, y nunca me molestó dos veces con la misma cosa.
  3. Con respecto al IE, prácticamente todo está en el mismo lugar, sino mejor ubicado.
  4. Y para cada tarea del IE (por ejemplo descargar archivos) me encuentro con una mejora en su equivalente Firefox... que no es solamente un "chiche nuevo" sino que descubro que "esto era exactamente lo que necesitaba".

¿Qué rescato para mi trabajo como desarrollador de todo esto?

Creo que uno como usuario promedio no testea aplicaciones todo el día. Las usa. Y las seguirá usando a menos que se presente un problema, no importa qué tan bueno sea el producto de la competencia, no lo probará a menos que esté buscando una alternativa. Así que si tenemos la suerte de tener usuarios, lo mejor es no molestarlos.

Así que creo que no es el marketing el que hace la competencia nos robe clientes o usuarios. Son nuestros propios errores los que nos hacen perderlos.

Una vez desilusionado del producto que usa, uno es como un turista extranjero en la calle Florida. El cartel más grande es el que llama más la atención. Ahora sí el marketing es vital (pero recordemos que si nunca hubiésemos desilusionado al usuario esto no hubiese sucedido).

¿En qué se centró mi atención apenas comencé a utilizar el nuevo producto? Justamente en aquello que me había desilusionado del anterior. Ergo, hay que ser el mejor donde el competidor falla.

¿Y cómo fidelizo a los usuarios? Fácil. Volvemos al primer punto. Una vez que estén utilizando el sistema, éste debe ser lo más transparente posible. Invisible, si se pudiera. Nada de mensajes, actualizaciones, ofertas, preguntas inoportunas o ininteligibles (y mucho menos repetidas), ni nada que se le parezca.

¿Y cómo se recupera un cliente? Si me guío por mi propia experiencia, no lo sé, por eso es importante no perderlo. Si el Firefox me desilusiona probaré otro, pero dudo que vuelva a utilzar el IE.