domingo, 5 de julio de 2009

Confusión en el tren.

Un joven programador y su Project Manager abordan un tren que atraviesa una zona montañosa, pero lamentablemente la locomotora había hecho una parada anterior y casi no encuentran lugar donde sentarse a excepción de dos puestos justamente al frente de una mujer joven que viajaba con su abuelita. Después de estar un rato sentados, tanto la mujer como el joven programador empiezan a intercambiar miradas, pero este juego se acaba cuando el tren pasa por un túnel que deja el interior del ferrocarril absolutamente oscuro.

En ese momento se oye un sonido de un beso seguido por otro de una cachetada.

Apenas el tren abandona el túnel los cuatro se quedan como si nada y nadie dice ninguna palabra, sólo se quedan pensando:

La abuela piensa: “Ese joven fue muy descarado al besar a mi nieta, pero me contenta que ella se haya desquitado con esa cachetada”.

El Project Manager piensa: “No sabía que mi programador fuera lo suficientemente valiente como para besar a esta chica, pero que malo que falló su golpe y terminó pegándome a mí”.

La joven mujer piensa: “En realidad sí me gustó mucho el beso de este tipo, ojalá mi abuela no le hubiera pegado”.

El joven programador quien está sentado con una enorme y envidiable sonrisa de satisfacción piensa: “La vida es buena. ¿Qué tan seguido una persona como yo tiene la oportunidad de besar a una hermosa mujer y a la vez darle una cachetada a su Project Manager al mismo tiempo?”.

Leído en LíderDeProyecto.com.

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