Hablamos de desarrollo de software, y de cualquier cosa que venga a cuento de eso.
Un poco en joda, un poco en serio, depende el humor del día.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

12 fuentes de competitividad en el siglo XXI

competitividad Saltando por allí caí en este post de Consultoría artesana en red en donde Julen (que tiene una buena experiencia sobre sus espaldas) resume en 12 las fuentes de competitividad de las organizaciones.

Hay muchas de estas listas, la mayoría llenas de frases vacías. Así que se las recomiendo especialmente para que no se les pierda en este mar de información en el que navegamos todos los días (estoy hecho un poeta hoy).

Los puntos son:

  • Sentirse más que una empresa.
  • Coger olas.
  • Dejar hacer.
  • Diseñar paracaídas.
  • Eliminar perfiles de puestos de trabajo (¡Ojo con esta, que no quiere decir despedir gente!).
  • Gestionar en Internet.
  • Conseguir diversidad interna.
  • Clientes y usuarios son parte de la organización.
  • Abandonar rápido.
  • Olvidar productos y servicios, una empresa trabaja con estilos de vida.
  • Trabajar en abierto (casi) todo.
  • No crecer, sino desarrollarse.

Todos estos puntos están desarrollados y comentados en la entrada original.

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Lo que le pedimos a la facultad.

Corría el año '94, tenía 18 años, estaba terminando la secundaria en el Carlos Pellegrini y tenía que decidir qué hacer respecto a mis estudios universitarios: hacerlos, no hacerlos, qué carrera. Fui uno de los pocos que se anotaron para algunas reuniones de orientación vocacional. Éramos sólo dos con la tutora.

Si menciono todos esos datos es para intentar acercarle un reconocimiento a esa tutora cuyo nombre no recuerdo. Que todos los que han dedicado su tiempo a eso se sientan agradecidos de mi parte.

Sólo ahora, a la distancia, puedo entender qué tan importante fueron esas reuniones para mí. No sólo elegí mi carrera, decisión con la cual estoy más que conforme. Lo más importante, creo, fue el ajuste de mis expectativas con respecto a la carrera, antes de entrar a la facultad.

Digo esto porque durante las cursadas, luego en mi vida profesional y como ayudante, me es frecuente escuchar las mismas quejas respecto de la universidad. Digo "de la universidad" o "de la carrera" como institución o forma de aprendizaje, no de una universidad o carrera en particular. Creo que muchas de esas quejas parten de esperar de una carrera universitaria (podrían incluirse otros tipos de estudio) cosas que no puede dar.

Es repetida la frase "Fulanito es mejor (programador, analista, líder de proyecto, lo que sea) que Menganito y nunca fue a la facultad". Es que un diploma no pretende ni puede garantizar aprendizaje o conocimiento y mucho menos conocimiento actualizado.

De hecho una carrera no puede garantizar nada. Puede ofrecer, y está en cada uno tomar o no, y también cómo. Y "tomar" implica un esfuerzo activo. Otra de las frases, quejas o reclamos típicos: "eso no se dió en clase". Si el profesor es bueno tal vez no lo haya dado, pero seguramente lo ha mencionado, o más específicamente, incluido en los temas a evaluar. Esfuerzo activo implica tomar el tema, investigarlo, volver con preguntas, discutirlo, etc.

Y luego "no uso nada de lo que vi en la facultad" que tiene su raíz en una o dos situaciones: o esa persona no vio nada en la facultad, o luego no logró relacionar su trabajo con lo visto. Lo primero es, seamos sinceros, un poco imposible (¿nada? ¿en absoluto?). Es más fácil cargar contra la institución, sobre todo cuando la alternativa es responsabilidad propia.

Establecer una relación entre lo que la facultad ofrece y el trabajo profesional requiere y llenar los baches entre ambos es parte de ese esfuerzo propio necesario para ser un buen profesional.

Lo que sucede, arriesgo, es que cuesta superar el cambio de paradigma entre los primeros estudios (desde jardín de infantes hasta el final de la secundaria) y los universitarios. Algunos no lo hacen nunca.

En un principio estamos fuertemente guiados. Nos dicen qué hacer, se nos enseña mucho por repetición, o a través de ciclos guiados de prueba y error. Nuestra única responsabilidad es prestar el cuerpo (estar allí físicamente) y hacer lo que nos piden (léase: estudiar tal cosa, o hacer tal tarea). De a poco esas guías se van alejando de nosotros hasta que...

En la universidad desaparecen. Por lo menos en la mayoría de las materias que he cursado el profesor expone, da una guía de estudio o ejercicios, y se pone a disposición de los alumnos para dudas, correcciones, o lo que sea. Luego, al final, evalúa.

Me gusta decir en clase que la cursada es un carro del que los alumnos tienen que tirar para llevarlo a la meta. La iniciativa está de su lado. Puede haber algún empuje, un incentivo, un puntapié inicial. Pero cualquier intento de "empujar" por parte del profesorado termina, según lo que he vivido, en la repetición de una ceremonia que el alumno interpreta para aprobar y luego olvida.

¿Y qué es lo que ofrece una carrera? Algunas mejor otras peor, pero en esencia es sólo una base, conceptos iniciales. Digamos lo mínimo y un poco más para que luego, cuando sea realmente necesario, podamos investigar por nuestra cuenta.

Eso, contactos (que no es poco), diversidad de relaciones (cuando la hay, que es mejor), un idioma en común para comunicarnos mejor con otros profesionales (eso no se consigue fácil en ningún otro lado) y en nuestro caso -carreras de sistemas- una ventana a la vida profesional a través de la experiencia que podemos extraer de los profesores (digo extraer, vean dónde pongo la acción) que en su mayoría, además de dar clase, trabajarán en algo relacionado, o mediante pasantías o mecanismos similares.

Eso, y un papel que dice que por lo menos pudimos atravesar, de una manera o de otra, toda una serie de exámenes. En un principio, cuando estamos frente a alguien que no nos conoce salvo por esos papeles, y si nuestra experiencia no es precisamente deslumbrante, créanme, se vuelven importantes.

Pero nada es absoluto. No hay nada en una carrera que no se pueda conseguir por otras vías (experiencia, autoaprendizaje, todas las formas de iniciativa propia). Y hay que tener en cuenta que para muchas personas el método de una carrera universitaria no es el más adecuado a su propia personalidad, su forma de pensar y de aprender.

Esto último -para volver al principio y cerrar- es lo importante, y lo que obtuve de aquellas sesiones de orientación vocacional: conocer y estar más o menos seguro de que ésa era la forma de aprender que yo prefería.

Se las recomiendo a cualquiera que esté empezando, no importa qué tan seguro se sienta, de todas maneras no hay nada que perder.

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martes, 30 de diciembre de 2008

WTF: Plataforma pro-salvación de VB (!?)

Vengo de leer Plataforma pro-salvación de Visual Basic .NET (SVB.Net). No quiero pelearme con nadie, pero... ¿realmente es para tanto?

Para aquellos a los que les de fiaca seguir el link, vamos a lo esencial, y cito:

[...] Para el que todavía no esté al tanto de la historia, durante la segunda semana de diciembre ha tenido lugar en Dallas el encuentro de desarrolladores DevConn4, en el que Matt Gretz, destacado miembro del equipo de VB.NET, hacía público el Roadmap que Microsoft tiene previsto para este producto, que no trae buenas noticias para la gran comunidad de desarrolladores en Visual Basic, y que provocó un revuelo impresionante tanto en la sala del evento como en la blogosfera y medios especializados.

Resumidamente, el Roadmap prevé la progresiva desaparición de Visual Basic, mediante un plan de migración que facilitará los desarrolladores pasar a C# en un plazo de tres años. [...]

En principio pongamos los pies en la tierra. Todo esto no implica que para 2012 VB muera abruptamente y todo aquel que desarrolle en ese lenguaje sea etiquetado de obsoleto y puesto de patitas en la calle. Valga como ejemplo la cantidad de programadores en tecnologías "viejas" (¡de hace más de veinte años!) que todavía son requeridos, y muy bien pagos por cierto. Así que si la discusión es por lo laboral, no le veo mucho sentido.

Es un problema el tema de las certificaciones, supongo. Pero para cualquiera que tenga un mínimo de conocimientos de programación, una certificación en VB es casi equivalente a una en C#... aunque reconozco que no sé hasta qué punto se "ablandan" los criterios en cuanto a certificaciones en las empresas que las requieren. Aquí los defensores pueden tener un punto, aunque de hecho ni es mencionado como problema.

Si la discusión es más "filosófica" (funcional, digamos), sigo sin entenderla. Tenemos dos lenguajes que, hoy en día, son prácticamente equivalentes. Me arriesgaría a decir, incluso, que si molestan sus pequeñas diferencias es porque uno a esta altura pretende escribir exactamente la misma serie de líneas de código con distintas palabras o símbolos en cada uno de ellos.

Si hablamos de gustos bueno, es otra cosa. Al que le gusta más VB le gusta más y no hay argumento en contra ni a favor de ello. Sobre gustos no hay nada escrito, como quien dice. Yo programaba en VB y luego pasé (forzosamente, no fue una elección) a C# y me gustó más, pero podría no haber sido así.

Pero a lo que voy es... es tan sólo un lenguaje. Si uno sabe programar, sabe programar y punto. Obviamente que la adaptación a un lenguaje específico cuesta, pero ¿tanto realmente?

Que se entienda, lo que me sorprende es esta "lucha por la supervivencia" no de VB en particular sino de un lenguaje de programación, que podría ser cualquiera. Me sorprende que alguien esté tan apegado a un lenguaje como para montar tremendo esfuerzo. Yo no lo haría ni por VB, ni por C# ni por ningún otro.

¿A uds. que les parece?

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10 tipos de salario.

Del inefable 10 puntos... rescato este post, para reír o llorar:

  1. Salario cebolla: Lo ves, lo agarras… y te pones a llorar.
  2. Salario canalla: No te ayuda en nada, solo te hace sufrir pero no puedes vivir sin él.
  3. Salario humor negro: Te ríes para no llorar.
  4. Salario preservativo: Te corta la inspiración y te quita las ganas.
  5. Salario impotente: Cuando más lo necesitas te abandona.
  6. Salario dietético: Con este comes cada vez menos.
  7. Salario del ateo: Ya dudas de su existencia.
  8. Salario menstruación: Viene una vez al mes y dura tres días.
  9. Salario tormenta: No sabes cuándo va a venir, ni cuánto va a durar.
  10. Salario teléfono móvil: Cada vez vienen más chiquitos.

Los remito al post original para la yapa (hay uno más), y de paso se dan una vuelta por este blog que me gusta bastante.

¿De qué tipo es el salario de uds.?

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lunes, 29 de diciembre de 2008

El valor de tu sitio web.

Me parece que entiendo la popularidad de WebValuer, una página que calcula el valor monetario de un blog o sitio: creo que sobrevalúa sistemáticamente. Según ellos...

Los linkeo por el piropo nomás.

Casi me olvido: visto en PuntoGeek.

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Bad Usability Calendar.

Bad Usability Calendar: 12 consejos sobre lo que no debemos hacer al diseñar un front-end presentados con mucho humor.

Visto en webmaster libre.

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A great place to work.

En mi oficina tenemos algunas frases recurrentes sobre Google: "¡Maldita sea, lo hicieron!", "Estos tipos hicieron un pacto con el diablo", "Bueno, sí, Google lo hace, pero ellos son Google", etc.

Tenemos otras dos que decimos bastante: "No abras esa puerta" y "No juegues a Dios". Esas valen para todos los mortales excepto para la gente de Google (si es que son mortales). Ellos son expertos en abrir puertas y jugar a ser Dios.

Ahora en serio. A veces les sale mal, por supuesto. De hecho, es probable que la mayoría de las veces les salga mal, pero sólo nos enteramos de sus éxitos y de algún que otro fracaso muy estrepitoso. Pero así es la innovación, el abrir puertas, ser Dios (en el sentido de crear algo que no existe). Cien fracasos para un éxito... ¡Pero qué éxito!

¿Cómo, cómo lo hacen? No tengo idea, si la tuviese probablemente estaría trabajando allí.

Y de pronto me dí cuenta de que ésa es la respuesta: si tuviese idea de cómo hacer esas cosas, trabajaría allí. O por lo menos lo intentaría. ¿Por qué? Porque Google ha logrado convertirse en la Meca para muchos (no todos, pero creo que casi) dentro de los negocios en los que participa.

¿Así que ése es el secreto? Tenemos tres factores de producción: capital, tierra y trabajo. El capital ya no es un problema para ellos (¿existe algo que no puedan comprar?), la tierra no es un factor influyente, queda el trabajo: la gente, las personas. Los mejores en su campo trabajando en un ambiente que favorece la innovación. No creo haber descubierto América con esto.

Para conseguir a los mejores han tomado un camino por el que ahora están transitando muchas empresas: marketing. Hace un par de días paseaba por el centro y vi en la puerta de un edificio de oficinas el logo de una empresa (no me fijé ni cuál era) y la frase "Great place to work".

Cada vez más empresas se han dado cuenta de que el camino es convencer a todo el mundo de que "éste es un gran lugar para trabajar". Todos deben creerlo saberlo. Así que hacen esas cosas que solemos ver en las campañas de marketing: la sala de juegos, los carritos, el cuasi-parque-de-diversiones, el 20% de tiempo para proyectos personales (que terminan siendo corporativos), las juntas de empleados, la cafetería...

Son grandes beneficios para el trabajador, sí. Pero creo que están más orientados a los de afuera que a los de adentro. Otro detalle: el proceso de selección. Enrevesado, delirante, casi caprichoso. Es que si todos pudiésemos entrar al paraíso éste ya no sería tan codiciado. Más de uno (me cuento) entraría aunque sea sólo para "probar", y para poder decir (y decirse): "Google me contrató".

Ahora, ¿será un "great place to work" realmente? Por las historias que se leen por allí, es como cualquier otro: a algunos les encanta, otros no terminan de encajar. Pero el hecho es que casi todos quieren probar, y de los que pasen el primer filtro técnico quedarán los que superen el período de "adaptación".

¿Qué es realmente un "great place to work" que además favorezca la innovación? Digo, ¿cuál es la esencia? Porque conozco de empresas con grandes beneficios (bonus, horarios flexibles, muchos proyectos, buen ambiente entre los compañeros...) pero que no lo son.

Se las dejo picando. No es que tenga opinión y quiera crear suspenso, sino que no lo sé realmente.

Por cierto... buscar "Great place to work" en Google.

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Programación Genética: pintando estilo Darwin.

Jugando con programación genética, Roger Alsing creó un algoritmo que produce generaciones de imágenes a partir de polígonos semitransparentes y las selecciona de acuerdo a su similitud con una imagen determinada.

El resultado es sorprendente... creo que es más fácil mostrarlo que decirlo:

Imagen original Generación 151
Generación 1021 Generación 2015
Generación 4199 Generación 5663
Generación 10067 Generación 30600
Generación 116706 Generación 182927

Lo bueno es que ha liberado los binarios y el código fuente (ver enlaces al final). Les recomiendo bajar la aplicación (no requiere más instalación que copiarla en una carpeta), elegir una de sus fotos favoritas y probarlo ustedes mismos. Muy, muy interesante.

Enlaces del blog de Roger Alsing :

Y para una intro al mundo de la programación genética: Guía de Campo de la Programación Genética, por Carlos en La Singularidad Desnuda.

Vía Google Blogoscoped.

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domingo, 28 de diciembre de 2008

Ahora en Twitter.

Finalmente caí en la tentación, creé mi cuenta en Twitter (@apanitsch) y pasé de la 1 a la 2 de Las 5 etapas de la aceptación de Twitter, que por cierto son:

  1. Negación: “Twitter me parece algo estúpido. A quién le importa lo que otra gente esté haciendo ahora mismo?”
  2. Presencia: “Ok, no entiendo por qué la gente lo adora, pero al menos me abriré una cuenta.”
  3. Vertedero: “Estoy en Twitter y lo uso para poner enlaces a mi blog y mostrar a la gente mis notas de prensa”.
  4. Conversación: “No posteo siempre material útil, pero uso Twitter para mantener auténticas conversaciones 1×1″
  5. Microblogging: “Estoy usando Twitter para publicar información útil que la gente lee y también converso con ellos 1×1 auténticamente”

Primeras impresiones: en principio gratamente sorprendido por la facilidad con que dí de alta la cuenta y logré actualizarla vía SMS (si bien es algo que no voy a usar hasta ver mi factura de teléfono). Esperaba que fuera bastante más difícil que eso. El widget para Blogger quedó bien sin necesidad de personalizarlo (por suerte, odio lidiar con elecciones de colores, letras y esas cosas), pueden verlo en la barra del blog.

Sin saber nada del mundo Twitter, pensé que sería más razonable para mí utilizar el e-mail. Mi segunda grata sorpresa fue lo rápido que encontré TwitterMail, dí de alta la cuenta y salió andando.

En menos de un minuto pasé a... "¿esto es todo?". Sin nada que postear se me ocurrió que podría volcar allí mis bookmarks en delicious, y ya que estamos avisar cuándo posteo en este blog... Tercera grata sopresa, un servicio para ambas cosas: twitterfeed.

Y... eso es todo por ahora, supongo. Parece que con todo esto me voy adentrando en la etapa 3 (vertedero).

Actualización: acabo de agregar TwitterGadget, con lo que pude integrarlo a mi cuenta en Gmail... muy bonito todo, sí, sí, sí.

Conclusiones: entiendo la gracia, es bastante increíble que algo tan simple la tenga, pero la tiene. Mucho le debe a la cantidad de usuarios y servicios bien establecidos en torno a ella.

Ahora sí, eso es todo. Muy lindo pero por ahora estoy mas sólo que Hitler en el día del amigo. ¿Recomendaciones de algo interesante para seguir?

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Libros: Federico Frischknecht - Dirección Recursiva.

Una de mis últimas materias en la facultad fue Organización, a cargo de Pedro Basualdo (en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, carrera de Sistemas, lástima que no encuentro algún sitio con información actualizada, si alguien lo conoce se agradece el dato), materia a veces criticada por algunos contenidos demasiado teóricos que costaba enlazar con el día a día.

Críticas que tenían su razón de ser, hay que reconocerlo. Recuerdo la sensación de "muy interesante, pero ¿y con esto qué?" con la que me quedé al terminar la cursada. No recordaba prácticamente ningún tema en particular, y sentía que no me había llevado nada en concreto.

Realmente mucho, mucho después (casi tres o cuatro años) algunas situaciones del día a día activaron un camino neuronal poco transitado que me condujo hacia ellos, y fue como una revelación.

Estoy hablando del terrible Federico Frischknecht con su Dirección Recursiva (ISBN 950-02-3624-9), uno de los libros más difíciles de entender con los que me topé, pero realmente increíble (hay un pequeño resumen referente al conflicto en las organizaciones a cargo del Lic. Guillermo Bilancio aquí).

El autor construye un sistema para representar la toma de decisiones en las organizaciones (una verdadera catedral), y lo utiliza luego para analizar sus elementos: el conflicto, el cambio, la crisis, la estrategia, etc.

Es (como toda construcción teórica) una herramienta, y ésto fue lo difícil de entender para mí en su momento. El libro no tiene recetas ni guías ni respuestas, sino un marco teórico para analizar a las organizaciones que tendremos que aprender a utilizar para que nos sea útil.

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sábado, 27 de diciembre de 2008

Parallel Computing (paralelización) y el fin de un paradigma.

Apenas llevo leídos un par de posts y mojado los talones en este mar que es el término "parallel computing".

No es nada nuevo bajo el sol, salvo que... bueh, mejor cito que apenas estoy empezando con esto:

Hoy vengo a hablar de otra crisis que nos toca más directamente a los programadores: el fin de la Ley de Moore tal y como la conocíamos hasta ahora. No es que los microprocesadores vayan a dejar de doblar su potencia cada año y medio más o menos, sino que este incremento de velocidad va a dejar de ser transparente para los desarrolladores de software. Los desarrolladores tenemos nuestra propia crisis técnica. El crecimiento de velocidad va a venir de las mejoras en paralelización de los microprocesadores, no de las mejoras de velocidad de proceso en sí.

de ¡La broma ha terminado!, en La masa, el ladrillo, la bota, el bocadillo... (el resaltado es mío)

¡Ay si es cierto, la que se nos viene...!

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viernes, 26 de diciembre de 2008

Jueguitos de viernes: Gravity Master.

Sigo llegando un poco tarde con los juegos, trataré de ponerme a tiro. Pero en compensación tengo uno de los más adictivos que postée (gracias a Cerebrado): Gravity Master.

El objetivo es tan simple como hacer pasar esa bolita negra por los puntos indicados. Para ello tendremos que crear formas sólidas y saber aprovechar bien las leyes de gravedad...

Yo ya lo terminé, pero viene con un editor de niveles... cuestión de buscar por ahí, ¿o alguien propone alguno?

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Objetivos.

Un equipo tiene, por definición, objetivos. Pueden ser más o menos explícitos, y su cumplimiento en tiempo y forma más o menos vital para su existencia, pero los tiene.

Las personas también tienen sus objetivos, que no son los mismos. Si bien a veces (raramente, según mi percepción) coinciden, pensar que los objetivos de los integrantes del equipo son los objetivos del equipo mismo es, por lo menos, un poco naïf.

Para entender (o predecir) las posiciones y reacciones de una persona en un equipo chico o mediano (digamos, menos de 10 integrantes) podríamos pensar en cómo esa persona compatibiliza sus propios objetivos con los del equipo, ya sea modificando, posponiendo, priorizando o descartando unos u otros, en tanto le sea posible.

Las variables crecen. Deberíamos tener en cuenta la información de la que dispone esa persona y, por supuesto, el error. Es claro que a todos, en algún momento, nos sale el tiro por la culata.

Todo esto fue disparado por una frase sacada del contexto de una conversación ajena que me quedó dando vueltas. Iba más o menos así: "Si uno tiene un producto [de software] más o menos decente y un flujo de bugs más o menos constante, vendiendo barato y cobrando un abono por el mantenimiento, puede mantener una cartera de clientes y un rédito razonable por...".

Lo que me quedó (vaya uno a saber si el emisor de la frase -que no recuerdo quién era- estaba pensando en esto) fue "un flujo de bugs más o menos constante". Claro, en este esquema los errores son funcionales al proveedor del software, ya que con un producto estable el cliente puede verse tentado a abandonar el abono de mantenimiento y estancarse en determinada versión. Pero los errores no pueden ser terribles (el producto debe ser "decente") ya que más allá de cierto límite el cliente podría pensar que existen opciones mejores.

No sé qué tan común pueda ser la situación. El negocio del cliente debería ser muy estable, de modo que no requiera nuevas funcionalidades cíclicamente.

¿Cómo afectaría esto al equipo del proveedor del software?

A la empresa proveedora tal vez le interesaría tener un producto cerrado. Al fin y al cabo, tener un equipo de desarrollo para hacer mantenimiento es costoso, y es posible generar ingresos mensuales de otras maneras. O, mejor aún, concentrarse en expandir su base de clientes.

Pero a los integrantes del equipo tal vez no les interese tanto (y es por esto que comencé mencionando el tema de los objetivos). Al fin y al cabo si no se vislumbran ánimos de lanzar nuevos proyectos, su trabajo desaparece.

¿Estoy diciendo que los integrantes del equipo introducen bugs a propósito? No, esto sería un extremo realmente inusual. Nunca escuché nada parecido.

Pero sí he visto una tendencia a mantener el "status quo". Es decir, una tendencia a no trabajar en esas cuestiones de fondo que realmente solucionarían los problemas y dedicarse simplemente a introducir parches para cada situación puntual reportada.

Pongamos de ejemplo una situación de la que se habla mucho, y que tal vez cuadre: la claridad del código, la reutilización, la legibilidad, la simpleza... "esas cuestiones" que todo el mundo dice que son importantes pero...

Si mi objetivo individual es permanecer ("permancer y tanscurrir", diría) no tengo demasiado interés en hacer el código claro y sencillo para otras personas... No es que lo esté complicando a propósito, sino que producir código de calidad creciente no es un resultado inevitable de programar sino que implica un esfuerzo consciente y adicional para el cual no tengo incentivos.

Ahora, si mis objetivos individuales son otros: aprender, innovar, progresar en lo profesional, crear un producto de calidad superlativa o simplemente que sea mejor cada día, etc... La cosa cambia.

Releyendo, es notoria mi simpatía por los "innovadores" frente a los "permanecientes" (estas frases sólo pueden surgir en época de fiestas). Cierto. Pero que no se interprete que desmerezco a los segundos frente a los primeros.

¿Por qué una persona no querría innovar, aprender, progresar? No es necesariamente que no quiera, sino que dentro del equipo prioriza otros factores. O peor, que no encuentra la forma de hacerlo, o que el ambiente no es propicio, por lo que prefiere hacerlo en otro lado. Conozco excelentes profesionales que exprimen su creatividad en su actividad privada y en el trabajo simplemente "cumplen" para obtener un suplemento extra, del que esperan poder deshacerse en el futuro... ¿qué puede haber de reprochable en eso?

Nada, en mi opinión. Pero es común que "cumplir", "dedicarse a corregir lo reportado" esté mal visto. Vemos que en los anuncios de recursos humanos se requieren siempre personas "innovadoras, proactivas y... (un montón de palabras bonitas)" cuando no es lo que realmente se necesita... o lo que se quiere.

Así, tenemos situaciones conflictivas entre organizaciones o jefes y profesionales frustrados al ver que se descartan todas sus iniciativas o renuentes al cambio y la innovación, para el que no encuentran incentivos.

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miércoles, 24 de diciembre de 2008

De vuelta.

Recién llegado de las vacaciones, para colmo enganchadas con estas semanas de fiestas... Desconexión absoluta, fuera de ritmo, de horarios. No tengo la más mínima idea de eso que llamamos "actualidad" (no me enteré ni del zapatazo a Bush), miles de post para leer en el reader... cuesta mover los dedos sobre el teclado, las ideas no llegan, las palabras no salen.

Pero con ganas y energías renovadas, eso sí. Rota la procrastinación del primer post, ¡a ponerse al día!

Felices fiestas para todos, nos estamos leyendo.

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lunes, 1 de diciembre de 2008

¡Vacaciones!

Hoy empiezan oficialmente mis vacaciones. ¡Nos vemos en 3 semanas!

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